Dioses en la tierra: La Historia de un guantanamero a corazón abierto

9 noviembre, 2013 a las 8:48 am | Publicado en Historias | 6 comentarios
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Paciente operado a corazón abierto en el Cardiocentro de Santiago de Cuba

Paciente operado a corazón abierto Foto: Ramón González

Esta es una historia de amor y vida aunque esté marcada por la muerte. Su protagonista es un chófer que recorría las calles y carreteras de Guantánamo en su querido LADA  1500 sin imaginar que los latidos de su propio corazón le anunciaban el posible instante del NO retorno.

El comienzo…

Ezequiel Matos: Yo comencé con dolor de pecho, cuando caminaba mucho me cansaba, después me fui dando cuenta que caminaba un poco menos y me faltaba el aire hasta que se me agudizó la situación y  en una oportunidad tuve que levantarme en la noche a darme aerosol en el policlínico porque sentía que no podía respirar, llegué a pensar que a mis 57 años  el asma esta adueñándose de mis bronquios…

Otra parte de la Historia

Ezequiel Matos: En la consulta de cardiología en el Hospital General de Guantánamo después de las pruebas que me hicieron, incluyendo la  cateterización cardíaca  me diagnosticaron estenosis aortica y ahí comenzó toda la historia, me hicieron otras pruebas en el Cardiocentro de Santiago de Cuba y  me explicaron la severidad del estrechamiento del orificio de la válvula y la necesidad de la intervención quirúrgica y todos sus riesgos.

MP: ¿Recuerdas en que pensaste en esos momentos?

Ezequiel Matos: A la verdad que yo entendí la mitad de lo que me dijeron porque me aturdí, pero lo que si decidí en ese momento era que tenía que operarme y que me iba a operar, nunca pensé en los riegos sino en la vida, en que me iba a sentir mejor después de la operación. Nunca imaginé todo lo que iba a pasar después.

MP: Y el día de la operación?

Ezequiel Matos: Yo  estuve ingresado en el Cardiocentro unos días antes de la operación, así que medio me acostumbré a las enfermeras, a los médicos, a los pacientes que traían a la sala después de la operación y los veía bien.

Pero ese día, que fue jueves 8 de agosto casi no dormí y recuerdo que mi esposa, cariñosamente “La China”, me acompañó hasta la entrada a un salón, ahí le dije: “cuídame el melón” (el dinero),  después una enfermera que no recuerdo ni el color de la bata que tenia puesta me preparó para la operación. Me parece que sentí un pinchazo por la parte superior de la pierna y no supe más de mí…

Lo que no puede contar Ezequiel

La operación fue a corazón abierto,   duró aproximadamente tres horas y durante ese tiempo Ovel Martínez, su cirujano cardiovascular dirigió el equipo quirúrgico que estuvo  integrado además por otros cirujanos ayudantes, enfermeras y el anestesiólogo.

Durante la  intervención quirúrgica para sustituir la válvula, le dividieron el esternón, detuvieron su corazón y entonces derivaron la sangre a una máquina de circulación extracorpórea.

Después que conectaron a Ezequiel a  la máquina y enfriaron  su corazón  se procedió a la sustitución de la válvula, la reanimación del corazón  y luego lo desconectaron  de la máquina de circulación extracorpórea.

Del salón de operaciones fue llevado a recuperación a una sala de cuidados intensivos donde ojos vigilantes de médicos y enfermeras lo seguían todo el tiempo.

Ezequiel despertó, su corazón latía admirablemente bien  pero  su mente estaba en otro mundo…había tenido una complicación cerebral después de la operación. La preocupación familiar se multiplicó y a la profesionalidad de los galenos  se sumó la experiencia  para darle respuesta al nuevo reto

Volver a la vida

Ezequiel muestra la herida, a penas visible, en su pecho

Ezequiel muestra la herida, a penas visible, en su pecho

Ezequiel tuvo el dudoso privilegio de tocar la muerte, la niebla que lo cubrió todo parece ser tan densa que no recuerda nada, absolutamente nada de los tres días que se mantuvo ajeno a todo cuanto ocurría a su alrededor: el ir y venir de los médicos y enfermeras, la tristeza de los familiares, las llamadas de los amigos, las opiniones.

Ezequiel Matos: Muchacha cuando desperté para mi me acababan de operar porque a la verdad me sentía bien aunque todavía me costaba trabajo recordar algunas cosas. Repetía palabras y frases, pero los recuerdos fueron llegando poco a poco y la sensación de saber que todo había pasado, que ya estaba operado y rodeado de la familia, la curiosidad de saber quien vino a verme, quien preguntó por mi,  me llenó de alegría, de emoción, no lo puedo ni explicar.

Dioses en la Tierra

Ezequiel Matos: Yo todo se lo agradezco a los médicos. A mi me operó Ovel Martínez y todo un equipo de médicos y enfermeras a los que les debo la vida. Mientras estuve ingresado en el Hospital todo el personal se preocupó mucho,  sus primeros buenos días los compartían ahí, frente a mi cama, cuidando de mi  salud para que no me resfriara y cogiera catarro, estaban pendiente hasta cómo nos sentábamos.

Empezando por Guantánamo los cardiólogos son muy buenos, allí no tengo familia, no conozco a nadie, me mandaron cantidad de pruebas pero todo fluyó bien, imagínate que yo comencé viendo a un clínico Luis Felipe Díaz,  que fue quien me hizo un primer diagnóstico y no se equivocó porque  me remitió a la consulta de cardiología.

Ya llevo tres meses de operado y mírame, estoy como la canción esa que canta Eliades Ochoa… (tarareando) “ESTOY COMO NUNCA, ESTOY COMO NUNCA, ESTOY ACABANDO… DE NUEVO EMPEZANDO MI VIDA OTRA VEZ …. Estoy  perfectamente bien, esperando para celebrar mi cumpleaños 59 en abril. La semana  pasada tuve consulta en Santiago de Cuba y el médico me abrazó como a un hermano y me dio la mano tres veces, contento de verme. Él hizo un trabajo exitoso y me salvó de la muerte, así que para mi ellos son como dioses, como los dioses de la tierra.

Y el sexo…

Ezequiel Matos: Ahhhhh (ríe con picardía) dice el médico que ya puedo bailar el ”muñeco”….  Y yo sigo sus instrucciones al pie de la letra.

Nota al margen: Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo  y en Cuba causan ocasionan anualmente más del 30 por ciento de los fallecimientos.

El Cardiocentro de Santiago de Cuba fue inaugurado en 1987 y da cobertura médica a los habitantes de las provincias orientales del país. En  sus servicios se  cuentan  más de seis mil operaciones de cirugía cardiovascular, con un 94,5 por ciento de supervivencia, de las cuales un 75 por ciento fueron realizadas con circulación extracorpórea.

6 comentarios »

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  1. Gracias, muchas gracias Mabel por esta historia que dice tanto de la medicina cubana, del profesionalismo y la entrega, el desvelo. Un abrazo fuerte a Ezequiel, me acabo de enterar con esta entrevista de todo lo que paso, lo conozco bien, muchas veces llevo a mi esposa a coberturas periodisticas, tenemos muy buenos recuerdos de el. Que bueno que ya todo quedo atras, que Ezequiel se recupero, le tenemos mucho carino. Una vez mas gracias Mabel

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  2. Una titánica labor contra la muerte, pero ahí está el resultado, Ezequiel está vivo y bien. Que tenga una larga vida, al igual que los dioses de la tierra que lo salvaron y que sigan salvando a muchos más.

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  3. Mi historia es parecida, fui al hospital Gustavo Aldereguía de Cienfuegos a verme un problema de la garganta y cierta falta de aire…terminé en 12 meses después operandome a corazón abierto de una estenosis aórtica en el Cardiocentro de Villa Clara donde todo fue bondad y buenas atenciones a mi y a mi familia en el preoperatorio y el pos-operatorio. El cirujano que me operó fue el Dios de estas operaciones en Cuba, el Dr Alvaro Lagomasino Hidalgo y su equipo, entre los que se encontraba el joven cirujano Yuri Medrano, ambos son mis amigos personales desde esos momentos; a los dos meses ya me encontraba trabajando, dirigiendo un Festival Hispano Cubano dedicado a Miguel Hernández, en Cienfuegos , mi ciudad y en el Teatro Terry “mi Teatro” al cual le he dedicado 18 años de mi vida, 3 y medio con una prótesis de válvula aórtica. Todo ha funcionado muy bien desde que me operé, sin quejas, jajaja. LLegue desde aquí mi abrazo al fraterno Alvaro Lagomasino, pues él mismo tuvo que ser intervenido igualmente hace unos 15 dias en su propio hospital y se esta recuperando ya.
    Gracias por ese artículo y por reconocer la excelencia de ese tipo de operación en el pais este, bloqueado y a veces teniendo que inventar los médicos para salvar las vidas que el bloqueo –y ahi verán porque no suena mal lo de “criminal” –no quiere que se salven.

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    • Gracias a ti tambien por compartir tu Hitoria con el mundo. Mucha salud te deseo!.

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  4. Lo real maravilloso es eso: encontrar en lo cotidiano la grandeza y los milagros de la Revolución al devolver la vida a un trabajador sin pedir nada a cambio que no fuera confirmar el éxito de la operación con un
    abrazo. Gracias a ti por compartir el testimonio

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  5. Ezequiel, una muestra de la grandeza de la medicina cubana, una muestra de lo que es Cuba y el inapreciable valor de la vida humana…ah y no podía faltar esa picardía bien criolla!!!

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