Geiser Jurjo: Amores entre reinas y algo más…

16 octubre, 2011 en 8:00 am | Publicado en Historias | 3 comentarios
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Manos de un agricultor y apicultor guantanamero

Mira estas manos, en ellas son visibles las huellas de más de 20 años de trabajo en la tierra y de manejo eficiente con las abejas.

Son las manos de un campesino guantanamero de la zona de San Fernando en pleno Realengo 18 en el municipio de El Salvador.

“La verdad es que yo no fui a las abejas, ellas vinieron a mi. Estaba cursando el preuniversitario, tenía 18 años y criaba conejos y como cosa del azar vino una colmena y se acomodó en una de las cajas que utilizaba y así empecé”

“Al principio le tenia miedo pero con la ayuda de otros empezamos a trabajar y le fui perdiendo el miedo ya después de esa misma colmena salió un enjambre y lo pasé para un lugar más cómodo pero todavía rústico, así fueron los inicios”.

Geiser Jurjo es un apicultor guantanamero de 34 años de edad con los recuerdos frescos de cuando se fue a estudiar a la Universidad de Oriente en Santiago de Cuba la especialidad de Física y con el don de poder conversar largas horas además de enamorarse una y otra vez de sus abejas.

“La apicultura requiere de mucho trabajo diario, es paciente y no de una sola persona, tengo que agradecerle a todas las personas que me ayudan, el que humea, el que carga el material, otro extrae la miel, también hay que cargar y envasar la miel, somos 6 personas”.

Y es que si laboriosa son las abejas también lo son los hombres que se dedican a prestarle su atención y los cuidados necesarios para obtener de ellas los más diversos productos como la miel, propóleos o la cera.

“La tarea es compleja aunque te enamoras de ellas, mira, nosotros utilizamos no solo los medios de protección como es el velo y el overol que visto sino también el ahumador, la pinza para el manejo de cuadros, cepillo, la rejilla para excluir las reinas, las trampas caza polen y otros”.

“Yo produzco miel, cera y propóleo que tiene muchas propiedades medicinales, está considerado como antibiótico, antiviral, para cicatrizar y mucho más, mis producciones las vendo al Estado y sé que de esta manera contribuyo con la economía, también a mis vecinos o a cualquiera le facilito lo que puedan necesitar”

Después de casi 20 años en la actividad Geiser, uno de los mayores productores de la provincia, confiesa que es un lector empedernido que lee cualquier literatura sobre apicultura.

“Sin que se me suba la fama pa´ la cabeza yo me considero un profesional de la apicultura, no es que lo sepa todo, sino que siempre estoy dispuesto a buscar respuestas a lo que no sé y lo que me preguntan los que empiezan”.

Pero no hay apicultor que no haya tenido que contar las picadas de las abejas. “yo finalmente le perdí el miedo aunque si contara la cantidad de veces que me han picado…ufffff,” y mueve las manos hacia lo infinito y refuerza el gesto “si las picadas fuera dinero yo sería millonario….”

3 comentarios »

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  1. me gustan tus historias

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  2. Todas las historias son muy interesantes.

    Xiomara

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  3. Wow, this piece of writing is nice, my sister is analyzing these
    kinds of things, thus I am going to let know her.

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